Los participantes de 1ª fase del programa del Centro de Día de Cáritas Salamanca, junto con voluntarios, personas en prácticas y trabajadores han realizado una salida cultural a Cáparra, Plasencia y Granadilla. Uno de los participantes revive la experiencia en primera persona:
“Empezamos el día reuniéndonos en el Centro de Día de Cáritas, donde cargamos las furgonetas antes de iniciar el viaje. Participantes, voluntarios y trabajadores partimos con un tiempo espléndido, con sol radiante y sin frío.
Nuestra primera parada fue en los restos arqueológicos de la ciudad de Cáparra, un importante enclave romano en la Vía de la Plata. Recorrimos sus vestigios más emblemáticos, como el anfiteatro y el Arco de Cáparra; el único de su tipo conservado en España. También visitamos las termas, bastante bien conservadas. Eleuterio, uno de los voluntarios, nos contó que en verano se celebran representaciones teatrales en la zona del Foro Municipal, en colaboración con el Festival de Mérida.
Tras un tentempié, continuamos hacia Plasencia, donde nos esperaba Fernando, canónigo de la Catedral y rector del seminario. Nos guio por las impresionantes Catedrales Vieja y Nueva, un conjunto monumental donde se mezclan los estilos románico, gótico y renacentista. La Catedral Vieja conserva su planta románica original del siglo XIII, mientras que la Nueva impresiona con sus bóvedas y el coro plateresco.
Antes de comer, paseamos por el centro de Plasencia, deteniéndonos en la Plaza Mayor, punto de encuentro de la ciudad, donde destaca la figura del abuelo Mayorga en la torre del reloj. Admiramos algunos de los palacios más representativos de Extremadura, como el Palacio de Monroy, donde se hospedaron Fernando el Católico y Pedro de Alcántara. También visitamos el Palacio Episcopal, donde nos hicimos una bonita foto en su patio de naranjos y limones, y el Palacio del Marqués de Mirabel, exponente del plateresco extremeño.
Fuimos a comer al Seminario de Plasencia, donde nuestro educador José Mª nos deleitó con una exquisita paella. Después, disfrutamos de un café en el Parador de Plasencia antes de dirigirnos a nuestro último destino: Granadilla, un pueblo-museo cargado de historia.
Granadilla, fundada en el siglo IX por los musulmanes, fue desalojada en 1965 debido a la construcción del embalse de Gabriel y Galán, que, aunque no la sumergió, la convirtió en una península rodeada de agua. Desde los años 80, ha sido objeto de un programa de recuperación y restauración. Recorrimos sus calles, donde algunas viviendas han sido acondicionadas para mostrar cómo era la vida antes del abandono. Subimos al castillo, mandado construir por el duque de Alba entre 1473 y 1478, desde donde disfrutamos de un paisaje espectacular: el pueblo entre casas derruidas y restauradas, la Peña de Francia en la lejanía y el embalse rodeándolo casi por completo.
Después de recorrer la muralla, emprendimos el regreso a Salamanca. Fue una jornada espectacular, no solo por el buen tiempo, sino también por la hermandad entre todos los integrantes del Centro de Día. Estas salidas culturales son esenciales para compartir experiencias y vivir un día diferente junto a voluntarios, trabajadores y participantes. Una experiencia enriquecedora que quedará en nuestra memoria”.
Un participante.
Un proyecto financiado por el IRPF de la Junta de Castilla y León, junto con fondos propios.