Un equipo del centro de día lleva apoyo y formación en salud mental al municipio salmantino, reforzando la solidaridad en el medio rural.
El proyecto Ranquines de salud mental de Cáritas Salamanca continúa su labor solidaria en el medio rural, desplazándose cada quincena, los miércoles, hasta la localidad de Guijuelo. Esta iniciativa, que cuenta con el apoyo de la Fundación “la Caixa” y la Diputación Provincial de Salamanca, tiene como objetivo atender a personas en situación de vulnerabilidad social y ofrecer acompañamiento a quienes enfrentan problemas de salud mental.
En la última visita, Gema y Alex, integrantes del equipo de Ranquines, no solo dedicaron su jornada a brindar atención directa a quienes necesitaban su intervención, sino que también se centraron en la formación de voluntarias. Este proceso formativo está orientado a mejorar la acogida y el acompañamiento de personas con dificultades de salud mental y en riesgo de exclusión social, fortaleciendo así la red de apoyo en la zona.
El proyecto Ranquines en Guijuelo no sería posible sin la colaboración de la Cáritas parroquial y el párroco Amable García, quienes ceden los espacios necesarios para llevar a cabo esta labor. Además, el trabajo en red con las compañeras de Animación Comunitaria de Cáritas, y con las trabajadoras del CEAS (Centro de Acción Social) permite que la intervención llegue a las personas más necesitadas de la comunidad.
La iniciativa refleja el compromiso de Cáritas Salamanca con el medio rural, asegurando que nadie quede atrás, especialmente en contextos donde el acceso a recursos puede ser más limitado. El proyecto Ranquines no solo ofrece ayuda inmediata, sino que también construye redes de solidaridad y formación que fortalecen a la comunidad en su conjunto.
Con cada visita, el equipo reafirma su misión de acompañar, formar y apoyar, demostrando que la unión de esfuerzos es clave para transformar realidades y construir una sociedad más justa e inclusiva.
Ranquines es un proyecto cofinanciado por el IRPF de la Junta de Castilla y León, el Ayuntamiento y la Diputación de Salamanca y Fundación la Caixa, junto con fondos propios.